La Carrera Diplomática española

Bienvenidos al blog de la diplomacia española. Retrato arbitrario, soez y mordaz sobre petimetres, golfantes y otros personajes ilustres de la Carrera. Son bienvenidas opiniones, comentarios e injurias. Colaboraciones en: diplomaciaspain@yahoo.es

Nombre:
Lugar: Liechtenstein

martes, diciembre 05, 2006

Memorias de África

El Duque de Maralal, enigmático y aristocrático personaje, está escribiendo sus memorias y ha tenido la deferencia de enviarnos un breve fragmento de las mismas:
"Mis encuentros con la diplomacia española han sido esporádicos y agridulces. Mi larga estancia en Kenia me ha llevado a conocer a tres embajadores (cito hechos, pero no nombres por una elemental cortesía diplomática) El primero tiene en su haber el indudable mérito de haber sido cicerone del Conde de Salvatierra y señora, durante sus safaris fotográficos. El segundo –que no sé por qué no acabó su periodo de cuatro años- era un hábil defensor de los productos españoles y propuso introducir el jamón ibérico entre los hábitos alimentarios de los kenianos (cosa en verdad genial, ya que el jamón de Jabugo contribuiría a combatir el hambre en el país, especialmente en el norte, donde la hambruna aparece periódicamente) El tercero (cosecha del 2006) a quien no tengo el gusto de haber visto nunca, pero con el que mantuve una esporádica relación epistolar ,vía e-mail, envió sus parabienes a un proyecto de ayuda humanitaria que llevábamos a cabo en el Distrito Samburu (la construcción de una escuela en una de las zonas más conflictivas del país) pero nos privó de su presencia en la ceremonia de inauguración, celebrada el 14 de abril de este año. Tampoco envió nadie que representase a la embajada. Mi nota de prensa (que reproduzco) le hizo, por fin, reaccionar; y lo hizo en un tono educado (nobleza obliga) aunque, como puede verse, se desliza un sutil reproche. No sé si este año me habrán enviado la invitación para fiesta del 12 de Octubre, porque ya no estoy en Kenia. Yo, desde Alemania, he brindado por la representación diplomática española en Nairobi y he añorado ver al Nuncio Apostólico, al Cuerpo Diplomático en pleno, el trasiego de Rioja (no olvido al "patanegra") y la brisa en los rododendros.
Mi nota de prensa:
"Inauguración de la Escuela Primaria de Tuum (Distrito Samburu, Kenia) La Escuela Primaria de Tuum, construida en una de las zonas más remotas y conflictivas de Kenia, fue oficialmente inaugurada el 14 de abril de 2006 (Viernes Santo). La amenaza de un ataque sorpresa de la tribu pokot, la indiferencia de la Agencia EFE y el silencio de la embajada de España (probablemente coincidió con algún officio defuctorum en Nairobi, al que ambas representaciones decidieron acudir para acabar cantando el himno de Asturias o alguna saeta de madrugada) no restaron un ápice de color y alegría a la celebración.
Gracias a todos por vuestro apoyo.
Asante sana!

Respuesta del embajador:
"Estimado Señor,
Le escribo en relación con su email del pasado lunes 24 de abril. Como ya se le comunicó verbalmente, esta Embajada lamentó mucho no poder estar presente en la inauguración de la escuela primaria de Tuum en el distrito de Samburu.
Hemos venido prestando todo nuestro apoyo a los diversos programas de cooperación y desarrollo realizados en Kenia en la medida siempre de nuestras posibilidades. Asimismo, ya que menciona la coincidencia "con algún officio defuctorum" le informo que efectivamente el conductor personal de la Embajada, James Macharia Wanjohi, el que venía trabajando 25 años con nosotros, y al que todos apreciaban muchísimo, falleció en esos días. Hoy, miercoles 26 de abril, todo el personal local se ha trasladado a Muranga para asistir al entierro. Le agradezco las fotografías y la información que nos envía y le deseo todo el éxito en el desarrollo del proyecto que acaba de inaugurar.

Nicolás Martín Cinto
Embajador de España"
Hay que ver cómo se las gasta este Duque.

miércoles, octubre 18, 2006

Vuelve el blog

Nos daban por muertos. Algunos en Santa Cruz llegaron a descorchar un Delamotte blanc de blancs 1995 celebrando hasta el alba nuestra prematura desaparición. Pero no. Aquí estamos, hemos vuelto. Pese a una serie de insidiosos ataques informáticos y de pertinaces amenazas de muerte y querellas imposibles, el blog ha vuelto.
Nos leen en más de 50 países, muy especialmente en USA porque allí tenemos buenos fans. El mes de mayo de este año fue el boom de diplomaciaspain, con más cuatro mil visitas. A ello contribuyó un articulito tan simpático como equivocado de los chicos de elconfidencial.com. Se lo agradecemos, claro, pese a ser (nosotros) unos mal nacidos.
Este tiempo de parón estival - un largo y cálido verano de casi cinco meses - no hemos dejado de tener una media de 50 visitas diarias sin haber publicado nada. Tenemos más tirón que mae.es y más influencia que Moratinos.
Como no podía ser de otra manera, las opiniones sobre nuestro modesto quehacer están divididas: unos piden la cárcel, otros el Ministerio. No sabemos con qué quedarnos.
Nos visita, ya decimos, mucha gente, y nos escribe otra tanta: Manuel Azaña, Perico de los Palotes, el Embajador Cosano, su canguro, el Embajador García Trelles, el Licenciado Vidriera, Rinconete y Cortadillo, Camilo José Cela, Camilo Villarino, Manuel Fraga, López Rodó, Marcelino Oreja, Marcelino de cabeza marcándole a Rusia un gol, el coño de la Bernarda y un dentista de León, Victorio y Lucchino, Dolce y Gabbana, nuestra tía de Cuenca, Mariano Rajoy, el Tato de Rajoy, Monseñor Suquía, Baltasar Garzón, Baltasar Gracián, la Duquesa de Alba y la madre que nos parió.
No sabemos cuánto durará esta segunda época. Igual dos días, dos meses o dos años … Pero lo que dure ahí estaremos, como siempre, jodiendo la marrana.
Y es que el blog ha vuelto, porque el blog es la leche.

lunes, mayo 08, 2006

Coño, los militares

En nuestras Fuerzas Armadas, por lo general respetables y respetadas, aún quedan algunos personajes belicosos, atrabiliarios y con una propensión inusitada al uso de la fuerza como medio predilecto para resolver todo tipo de problemas y conflictos. De vez en cuando, nos los podemos encontrar por alguna Embajada, perdonándoles a vida a esos bujarrones que lo solucionan todo con diplomacia, negociación o cooperación, palabras malditas que no existen en su diccionario.
Hace no mucho, en Washington, había unos militares españoles que compadreaban con Rumsfeld y Wolfowitz. Eran aquellos maravillosos años del Embajador Rupérez. La Embajada de España en Washington vivía borracha de poder y de gloria, ebria de muerte y guerra. Los agregados militares no salían del Pentágono y los americanos les daban palmaditas en la espalda haciéndoles creer que su opinión importaba algo. Estos, en su particular delirum tremens, se lo creían y machacaban a quien insinuara una opinión disidente: “Cállate pacifista de mierda, cobarde, que ahora nos tratan como nunca. Estamos entre los grandes”, decían con el brillo de la locura en sus ojos, viéndose dirigir los designios de la Historia con americanos y británicos.
Del mismo modo que hay diplomáticos españoles que alcanzan el orgasmo cuando oyen hablar de la grandeur de la France, algunos militares (y algún diplomático también, claro) experimentan una especie de éxtasis lujurioso cuando ven la bandera de las barras y estrellas y, entre espasmos, se imaginan que España es una estrella más de la Unión.
Del infinito se ha pasado al cero y a día de hoy D. Carlos Westendorp no se come una rosca, el pobre. De aquellos militares poco más se sabe. Igual están a punto de pedir la nacionalidad estadounidense, coger una M-16 y echarse al monte.

jueves, abril 06, 2006

El gabinete telegráfico del MAE

Sabe Dios que esta vez (como casi siempre, por otra parte) es más lo que nos callamos que lo que decimos. Gracias a terceros interpuestos, agentes disfrazados y hombres de paja, hemos logrado hacernos con esta y otras fotos reveladoras del estado esperpéntico del gabinete telegráfico del MAE. State of the art, que diría un cursi. Parece que los planes de inversión en I+D+I han pasado de largo y que el gabinete no luce como en sus mejores tiempos.
El gabinete viene a ser la estación orbital MIR del Ministerio, a la deriva, en pleno cortocircuito, sólo le falta un astronauta ruso borracho dentro.
Ante esta situación, los funcionarios que trabajan en el gabinete son los auténticos titanes de la Administración Pública española, pero a este paso les vemos haciendo señales de humo.
Podríamos seguir contando secretos del gabinete y exhibiendo sus obscenas fotografías. Pero ya ves Torquemada, tío, que en este nuestro "Guantánamo moral" aún nos queda un ápice de conciencia. Para que luego diga D. Carlos Murillo que somos unos cotillas.

viernes, marzo 24, 2006

La Comisión Española de la UNESCO

En el número 5 del Paseo de Juan XXIII, en el edificio de la Escuela Diplomática, concretamente en la tercera planta, tiene su sede un singular ente, un auténtico agujero negro en la caótica galaxia de la Administración pública española: la Comisión Española de Cooperación con la UNESCO.
Un organismo sin funciones, el sueño de cualquier funcionario esclerótico, es de los pocos sitios en los que la producción es exactamente igual al esfuerzo invertido: nada se produce pues nada se hace. Lugar en el que no rigen las leyes de la Física, devorador de toda actividad productiva, atmósfera cero, en la Comisión el tiempo no es que se haya detenido, es que sencillamente es una variable que no existe. Se trata de una dimensión desconocida donde el trabajo y el servicio público están proscritos, donde toda actividad cerebral queda suspendida en el vacío inerte.
Dicen que la Comisión depende de la AECI y que tiene que ver con la UNESCO (de ahí el nombre, según deducimos), aunque nosotros creemos que “existe” por sí sola (si es que realmente existe) de antes incluso que el Instituto de Cultura Hispánica o que la propia UNESCO. De lo que estamos seguros es de que si algún día desapareciera la organización parisina, la Comisión seguiría “existiendo” (aunque como decimos su existencia sea más un concepto borroso que un hecho).
Cualquiera diría que se trata de una tapadera de negocios sucios, pero no, en la Comisión no hay voluntad ni para delinquir, sólo para echar una siesta que ya parece haber entrado en fase letárgica o comatosa.
El Sr. Ramallo Massanet, Presidente del asunto, es, hoy por hoy, la envidia de toda la España funcionarial. Los niños cambian ya cromos con su cara y tienen su póster pegado en la pared, junto al de Ronaldo.

jueves, marzo 02, 2006

Fernando Schwartz, sinvergüenza exquisito

Continuando la excursión por la galería de momias del museo de monstruos de la diplomacia española, era inevitable toparse con el cadáver exquisito de un sinvergüenza antológico: Fernando Schwartz.
Izquierdista de salón, literato de relumbrón y vividor profesional, Fernando Schwartz tiene todas las papeletas para desagradar a quienes aprecian eso del servicio a España, la seriedad en el trabajo y un poco de respeto, que ya está bien de tomaduras de pelo, coño.
Fernando Schwartz, un frívolo que se jacta de serlo, es de esos personajes que contribuyen a que la gente de a pie piense que los diplomáticos no hacen otra cosa que emborracharse en los cócteles, fornicar en los baños de las embajadas y comprarse coches de lujo con el mítico CD en la placa a costa del contribuyente. Viéndole, en efecto, es normal que más de uno piense que un diplomático es una especie de relaciones públicas de discoteca que vive rodeado de rubias de metro ochenta desprovistas de ropa interior, a las que mete mano mientras descorcha la última botella de Veuve Clicquot de la noche...
Graciosillo sin gracia, Schwartz era de esos embajadores a los que hay que reírles sus presuntos chistes constantemente y que gusta de ir siempre rodeado de una cohorte de bufones-reidores. Narcisista perdido, ególatra patológico, este señor se adora a sí mismo y en su etapa kuwaití se rodeaba de harenes de bellas árabes sólo para que cantaran loas a su elegancia sin par. Tras los lujos orientales, el Emir Schwartz culminó su carrera en La Haya a finales de los 80 y decidió que a su edad había que dedicarse a vivir la vida. Lo mejor de su herencia es la seguridad de que ya no va a volver más a emponzoñar la profesión.
Como su vocación de servicio al Estado ha sido siempre exactamente CERO, en cuanto se cansó de viajar pidió la excedencia indefinida y se dedicó a pasear su frivolidad por la televisión y demás medios del grupo PRISA. Es de esas personas que han entrado en la Carrera porque en un trabajo de verdad jamás lo hubieran aceptado. Amante del lujo, de la dolce vita, del dolce far niente y del savoir vivre, toma ya, Fernandito iba embalado para embajador desde que tenía uso de razón (¡?). En su sonrojante entrevista con Ana Rosa Quintana, el propio Fernando se autorretrata ante el público como un majadero y un cara dura de primera división.
Se nos escapó cuando hablamos de la tradición del diplomático-escritor, referirnos a este ilustre caballero que, según parece, también escribe novelas. La memoria selectiva nos evitó entonces el trauma de recordar sus hazañas con la pluma, consagradas en buena medida a burlarse de quien le dio de comer buen caviar y buenas rubias. Si sus novelas nos traen al pairo y quedan para el regocijo de viejas libidinosas, el proceso mental que lleva a personajes como éste a escribir sí tiene cierto interés y debe ser algo así:
1) me harto de mi profesión, que es muy cansado lo de las mudanzas cada tres o cuatro años y que, total, todas las capitales tienen ya tiendas de Giorgio Armani;
2) me planteo que tendré que trabajar tarde o temprano, porque no es plan estar todo el día sin hacer nada;
3) idea que se me pasa tras pensarlo bien un momento y sufrir una lipotimia;
4) sólo queda la solución de tirar de influencias y de escribir libros a destajo, que los años en el extranjero y la poca vergüenza que tengo dan para muchas aventuras que contar;
5) como con esto puede no ser suficiente, salgo también en la tele, hago el gilipollas, y a seguir viviendo del cuento.
Si Schwartz fuera mujer, sería una especie de Isabel Preysler alfabetizada, es decir, una madame de profesión desconocida pero de reconocido prestigio social. A nosotros nos gustaría verlo junto a la filipina haciendo un nuevo anuncio de bombones. Embajador, con Ferrero Rocher nos ha conquistado.
Schwartz sería el diplomático ideal de cartón piedra diseñado por Pierre Cardin: rizos plateados, ojos azules, buena planta. La risa de Schwartz, envidia de cualquier embajador, es sonora y vacua, como su cabeza.

viernes, febrero 10, 2006

Francisco Vázquez, Alcalde del Vaticano

Que sí, como lo oyen, como se lo cuento, como lo leen, que el Vaticano ya tiene Alcalde. En efecto, el Alcalde de la hermosa ciudad de La Coruña, Don Francisco Vázquez, ha sido nombrado por decisión del Consejo de Ministros, nuevo Embajador de España ante la Santa Sede. Toma cacicada. Nos consta que de su nombramiento sólo se alegra el Presidente del Deportivo, Augusto César Lendoiro.
El mejor Alcalde, el Rey. Y el mejor Embajador, el Alcalde de La Coruña. La lógica no es mala. Pero como de embajador no da el perfil, suponemos que seguirá ejerciendo de Alcalde en la Plaza de San Pedro y que le dará a nuestra legación el aire popular de una Casa Consistorial o de la Hermandad Gallega.
No sabemos si Paco Vázquez va a mejorar las relaciones de España con la Santa Sede. Nos imaginamos que los métodos de Vázquez, desconocedor de todo arte diplomático, consistirán en jugar a las cartas con los cardenales mientras se ponen finos de alvariño y empanada.
Hoy acaba la diplomacia vaticana española y empieza la diplomacia de empanada. Un pan como unas hostias.